¿Te has preguntado alguna vez que es la musicalidad?, ¿sabes cómo está estructurada la música?, y el ritmo, ¿sabes identificarlo bien?, ¿que es una frase musical?, ¿el pulso?, ¿le sacas partido a tus clases de baile?

Con el pulso te imaginarás que no me refiero al latido de tu corazón, que aunque es muy importante que bombee bien para bailar, en este caso me refiero al latido de la música. Y es que ya lo decía aquel anuncio, “cueces o enriqueces” 🙂 Permíteme esta expresión para decirte que existe una gran diferencia entre entretenerse y gozarlo, por no decir, entre bailar o no. Sí, me explico, si no sabes de qué hablamos en la introducción de este post, no te desesperes, seguro que te entretienes bailando pero seguro que después de unas buenas clases y si con el tiempo practicas llegarás a gozarlo.

La mejor opción para aprender a bailar es tomar clases y seleccionar entre la gran variedad de profesores que hay. Y ahí está el dilema, como decía Forest Gump, ‘La vida es como una caja de bombones, nunca sabes cuál te va a tocar’, pues bien, yo te aconsejo ‘mirar el envoltorio o darle la vuelta a la caja‘, es decir, hoy en día sabemos que estilo maneja cada profesor, así como si es de los buenos o de los mejores, por lo tanto si el bombón no va con tu estilo, coge otro y luego otro, no te preocupes que a ellos no les va a molestar, de verdad. La diferencia entre esto y esto otro está en la base, en la variedad de clases de baile que tomes y en lo que salgas a bailar, recuérdalo.

Aun recuerdo la primera vez que comencé a bailar y recuerdo que me explicaron muy bien como detectar los tiempos de la música, como entrar en tiempo. Sabía exactamente cuándo y cómo entrar. Cada figura que realizábamos estaba encajada en ocho tiempos o en una o varias frases musicales y nos contaban si la figura era apta para canciones lentas o rápidas, etc.

Y es que dar clase de baile, no es enseñar la figurita y ya está, aunque puedo entender que si no hay más, pues no hay más, dar clase no es fácil. Esto de las figuritas, pasa en los congresos, salvo algunas clases magistrales, en la mayoría se aprende una pequeña coreografía y a correr. Claro que el nivel y la dificultad es otro y muchas cosas se dan ya por sentadas.

Lo bonito de ir a clase es que además de divertirte, pasarlo bien y conocer gente es saber lo que haces, y que te expliquen el porqué de lo que bailas y cómo se baila, cómo llevar y dejarse llevar, que sepas identificar el ritmo con o sin la clave y como encajan los pulsos y tiempos musicales, diferenciar entre una clave de son y una clave de rumba o si suenan en dirección 2/3 o 3/2, poder diferenciar un mambo, una guaracha, un guaguancó y por supuesto una la bachata, kizomba, chacha, etc. Todo esto, hace que con el tiempo vayas adquiriendo musicalidad, pero este tema tan importante ya te lo cuento otro día 🙂

A medida que vas leyendo, te estarás preguntando si todo eso lo has escuchado alguna vez o no, te vuelvo a repetir, tranquilo… esto lleva tiempo y es muy bonito conocer diferentes estilos musicales, es una gozada bailar con gente con gran versatilidad y que por ejemplo puede bailar ‘on1’, ‘on2 Puerto Rico’ o ‘on2 NY’ o incluso bailar en clave, que los hay, pero bueno no nos flipemos más de la cuenta y no perdamos el rumbo, que es aprender bien para gozar despúes.

Otra de las cosas que puedes hacer por ti y que un profesor no te podrá aportar es oir mucha música, tener un buen oído musical mejorará tu musicalidad y bailar contigo será muy divertido, ya que los pasos te saldrán solos y escucharás mucho más la música, por lo tanto lo gozarás bastante más.

Recuerda, tener una buena base es fundamental para llevar tu baile o nivel de disfrute a su máximo exponente, así que mi consejo es que no tengas prisa, busca tu estilo de baile y si no lo sabes aún, experimenta, escucha música para saber qué te gusta, busca varios profesores y no te quedes con el primero que encuentres, cada uno de ellos te aportará cosas diferentes que te enriquecerán mucho personalmente y cada día disfrutarás mucho más, créeme.

Mis profesores fueron Marta Pardo y Jorge Ramos, tengo que agradecerles mucho a ellos y a todos los miembros de ‘Tumbadores – compañía de baile’ que en su día me aportaron muchísimo. ¿Cuáles fueron los profesores que te ayudaron en tus inicios e incluso hoy en día?, venga, no te cortes, déjanos un comentario y dinos quienes son, así podremos disfrutarlos todos.

Nos vemos en la pista de baile 😉